ANALÚ SOLANA MARTÍNEZ

DIRECTORA DE OPERACIONES DE CHEIL

Anécdota de su inicio en el medio publicitario

En una ocasión, en mis inicios como Ejecutiva de Cuenta preparé un par de documentos que tenía que presentar un direc- tivo ante una junta regional. Sin embargo, éste sin ningún em- pacho se retiró ese día, metiendo a la dirección general local en un predicamento. Fue entonces que alcé la mano y propuse hacerme cargo, ya que yo había hecho los documentos para la presentación. Eran en inglés y mostraban números, cosas que yo conocía perfectamente. Me dieron luz verde y la junta transcurrió sin problemas. Ese mismo día, me mandó llamar el director regional. Yo pensé que me iba a despedir pero no fue así. Me felicitó pero me dió lo que debí tomar como un consejo: “Tú muy bien, dominas los números y sabes de qué estás hablando, sólo amárrate el cabello para que la gente te crea, porque estás muy ‘chiquita’ (joven)”. Y así fue como pasé mi vida con el cabello amarrado los siguientes 10 años. Sin embargo, un día decidí tomar la decisión de no usarlo así nunca más. Comprendí con el tiempo que nadie debe decirte cómo lucir para que la gente crea en ti y en tu trabajo, es tu pasión, dedicación, amor por lo que haces y resultados lo que finalmente lo hacen. Con eso nadie puede detenerte.